Show video
Entre las montañas de Aspen, creamos una escultura kinética de gran escala, formada por cientos de figuras reflejantes que se movían en sincronía para crear movimientos orgánicos que subían y bajaban. Esta pieza, requirió de un desarrollo de ingeniería importante, para poder producir nuestros propios motores con la capacidad de carga que requeríamos.